Cuaderno de fotografía: laberinto
Daniel Roncero Bris
jueves, 10 de septiembre de 2015
lunes, 7 de septiembre de 2015
miércoles, 2 de septiembre de 2015
martes, 1 de septiembre de 2015
Proyecto (la deriva / en el laberinto)
El azar, el encuentro, el destino. El asombro, la atracción, el vértigo. El ensimismamiento a través de los mil caminos de las sensaciones, emociones e ideas, en la deriva de la intuición, entre los corredores donde sobreviene igual la oscuridad y una luz humilde y suave, la que hace surgir la chispa: el misterio de estar y desaparecer, de encontrarse y desvanecerse. El centro, la pregunta que somos, el enigma que vale más la pena sentir que resolver.
lunes, 31 de agosto de 2015
"Es un abismo colmado de mendaces juegos de espejos, el cual exige el camino fácil de la iniciación que elige una vía y la sigue. La espiral sinuosa, de naturaleza ilusoriamente infinita es el emblema de la perplejidad, de la duda de quien querría figurar lo no figurable, dar forma a la imagen de lo inimaginable."
Mircea Eliade
domingo, 30 de agosto de 2015
"La arcaica crueldad del enigma, de la cual quedan en el mito laberíntico múltiples trazas: el monstruo devorador, los jóvenes inmolados, , el valeroso aventurarse del guerrero-sabio en la maraña de recorridos engañosos, el hilo conductor (la razón / la pasión), el hecho de matar al animal y alcanzar el sentido, el misterio y después el vuelo y el cielo y el mar, el fin.
Teseo es el sabio-guerrero que sabe avanzar por el tortuoso camino del conocimiento y la verdad que lo conduce al enfrentamiento con la animalidad, que protege el centro: un sabio que ataca y ha aprendido a traducir la sabiduría en praxis y acción de conquista."
C. B.
"Aquí estoy de vuelta adormecido y recorriendo las callejuelas y los recuerdos. Lo hago a través de mi pasado y mi presente, ilusiones y cicatrices que las palabras no pueden abarcar o descubrir. La vida me enseño a esperar, a asimilar el juego del tiempo sin renunciar a mi cosecha. Di tu última palabra antes de morir y llegará a conocerse sin duda. No importa su destino final. Lo más importante es que tenga esa capacidad de encender la mecha de una pasión, un dolor o una fantasía reprimida, encender un enorme fuego en tierra baldía."
Mohamed Chukri
sábado, 29 de agosto de 2015
"El laberinto del que escapó Teseo, gracias al hilo de Ariadna, fue construido por Dédalo, un artífice muy hábil. Se trataba de un edificio con innumerables pasajes tortuosos, vueltas que desembocaban una en otra, y que parecían no tener principio ni fin, como el río Meandro que volvía sobre sí mismo viniendo en su curso al mar (muerte, fin). El laberinto posee la cualidad de la atracción, como el abismo. Su inescrutabilidad también lo es de la persona misma (centro = sentido y autoconocimiento) y del Otro.
"En primer lugar nos encontramos en el laberinto y una vez allí hemos de movernos siguiendo el recorrido en el que se extiende, señalando al centro, para poder aclarar el misterio e inmediatamente después tratar de encontrar ese camino de salida que escapa a la lógica misma de esa búsqueda."
Carlos Bologna (r.)
EN EL LABERINTO
"Símbolo de un sistema de defensa, anuncia la presencia de algo precioso o sagrado. No permite el acceso más que a quienes conocen los planos, a los iniciados, evitando a los intrusos. A aquellos está reservado el centro, la revelación del misterio. El laberinto conduce así al interior de sí mismo, hacia una suerte de santuario interior y oculto donde reside lo más misterioso de la persona."
(Libro de los símbolos)
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